Lo inventado es el deshielo que deja con la boca abierta
a los que conservaban el hielo
de lo añejo supuestamente
difícil de suplir. Ellos siguen
tendidos al sol incapaces
de reaccionar al fulgor de lo inventado.
Lo inventado es el deshielo que deja con la boca abierta
a los que conservaban el hielo
de lo añejo supuestamente
difícil de suplir. Ellos siguen
tendidos al sol incapaces
de reaccionar al fulgor de lo inventado.
RICKY MARTIN - Play EP (Sony Music, 2022)
/pop latino/ Enrique Martín Morales no se apura. Insiste en apostar por el formato breve a la hora de ir soltando sus canciones recientes, tal como hizo en el mini álbum PAUSA (2020). Este Play exhibe 6 en 16 minutos y medio. Lo cierto es que el ex Menudo descarta la opción más fiestera, y prefiere el intimismo bien definido, con bases de factura controlada donde uno de sus apoyos de producción es el colombiano Keityn, quien ha aportado como coautor de hits recientes como "Te felicito" de Shakira con Rauw Alejandro, o "Provenza" de Karol G. Justamente este último comparte el micro con Ricky en "Reina de corazones", la mejor canción del epé por esa base de chacarera. Valga destacar de igual forma el sencillo "Ácido sabor" (bolero meets reguetón), "Otra noche en L.A." y "A veces bien, a veces mal", traca desgarrada junto a los mexicanos Reik. ¿Le sirve todo esto al protagonista para confirmar su vigencia? Por supuesto.
Miro tu rostro por enésima vez
pero con la distancia
de un vidrio dañado por bestias
que se subieron a este bus
deseando mancillarlo
y sé que en él
todo me es vacío
por gestos rutinarios
por palabras que se quedaron
en dibujos torpes
imposibles de completar
ya que no lo quisiste
ya que esto no fue tuyo
y finalmente cruzo otro portal
otra línea de tierra sin verdores
que sea peor no te importe
que sea mejor tampoco
que sea yo y no mire huevadas.
Pan con jamón
bajo el toldo del viento-
no pienso en quien me persigue.
Dominga Siete se llamaba
la muchacha que cruzaba
los rincones más duros;
la muy picarona sabía
que el que se quedara
con ella encontraría
su día perfecto, su
numeral aceitado rumbo
a algo muy único. Algunos
decían que la Dominga Siete
era más bien una sombra,
un espejismo vago,
un número inalcanzable.
Ponerse de acuerdo daba igual.
Pillar a la Dominga
era lo deseado,
esa cuerpa
iba como un fantasma
oliendo a su profundidad salada.
Una imagen que emerge
cuando me abro a tu luz húmeda
es esa en que tomas
una botella para abrazarla.
No cuesta advertir
que tu boca suave tragará
el licor y lo dejará
caer en cascadas sobre
lo que eres o lo que mi fantasía
puede concatenar. Tú
y la botella, tú y la luz
ondulada, tú y tu rica
imaginería, tú como
otra caracola de otro mar
que sueño ebrio de sólo
pensar en tu mirada
derramada sin vergüenza alguna.
mariah
ariana
danna paola
pusieron las notas en mi oído
pájaros entre el cemento
que suele oprimirnos
aunque deja un espacio
para esas gargantas templadas
bañadas por el ímpetu
del amor.
Tiempo muerto:
al abordarte
¿ya estabas muerto
o yo te maté más
por la incisiva
fuerza
de mi soplo hacedor?
Me quedo colgado
del cuadro confuso
-el clavo es esa trama,
ese moño de vieja.
el colmo del mesero:
anotar que le pidieron
una sopa y que el lápiz
lo obligue a poner "bistec con huevo".
No me diga
que el no decir
queda pendiente
por falta de silencios,
por sobrepoblación de ruidos
que distraen mejor que golosinas.
Quien dibuja
mariposas
con la espuma
del café
cree que puede
manipular ciertos detalles
para que parezcan
artísticos e inasibles
pero su ambición
queda trunca cuando
la figura en la taza
se deshace o se transforma
en un buitre
hambriento.
Resulta muy extraña
la mezcla de hojas de árbol
(ese color café crujiente y arquetípico)
con hojas del Hoyxhoy que pronto volarán,
la cremosidad del helado
y los manchones causados
por las papas fritas, delicatessen
que engullen los alumnos
en los recintos cercanos. Resulta
muy extraña la mezcla
del declive natural
con el hambre feroz
de quienes matan las horas
en busca de un diploma
o de anécdotas inmaduras
y lo leído a la pasada, lo
sabido, lo olvidable,
lo que dibuja en el aire
un cuadro marchito,
la dinámica del barrio.
*Franco de Vita
Serpiente o roedor, lo que había
en el sueño de anoche distaba
de ser esa línea de flotación hermosa
que se promociona en los avisos
de colchones, la pista traslúcida
perdía terreno ante el marabú creciente,
lo húmedo por barroso me cegaba, lo
respirable no se oye padre,
la casa iluminada donde antes estaba
una rubia que siempre tuvo una sonrisa
ya es un templo quemado con dos ogros
de rostros indescriptibles;
lo que había
no lo quiero repetir porque me deja
un jadeo incómodo junto a la almohada,
pobrecita, quién la manda a cargar
con la cabeza de un poeta de quinto nivel
y bajando.
El colchón quemado anoche todavía
conservaba el aroma de quien lo usaba,
todavía conservaba las huellas de ese cuerpo
que mezclaba esfuerzo con descansada gracia
y que huye hacia otro rincón
igualmente a mal traer
y de paredes brutas
sin saber
si podrá en su siguiente escapatoria
consagrar su movimiento y su ternura
a quien lo merezca por cordialidad y tino,
y no seguir en esta espiral seca
de sábanas hechas para asfixiarla.
No hay belleza ni fealdad posible
en ese fragmento de realidad.
Fuera del uso práctico de esa imagen
la mirada queda fija sin trampa.
Ni la chasquilla la distorsiona.
Las risas fueron menos que las lágrimas,
las cicatrices el tema central, abismo
que se cierra en forma de urna.
Olvidé cómo multiplicar
y dividir
pero no me olvidé de arrancarme
los pelos de las narices
o de sorbetear el café matinal
o de llamar al pan pan
al vino vino
o nombrar al conjunto
de acciones e inacciones
que he realizado
en estos años
amargos
que no perdonan como
PATETISMO.
quien corta la cinta de la inauguración
de ese parque corta sólo un hilo aparente,
una trama a favor.
después queda volver
donde esos árboles, esos bancos coloridos,
cuando toda la narrativa
sea corroída por los restos de bebida o de orina
o por otros residuos desagradables.
las galas esbozadas pueden
ser vaciaderos para otros
y ante eso no hay más que agregar.
imaginar que en el cuarto
la cama deshecha
que revuelve las migas
la ropa de marca
y el diario del domingo
está más entera y firme
más viva y colorida
que quien la ocupó
dolorido y enclenque
cadáver pálido intentando
redibujarse con el café
si es que no recurre a cierta
cicuta tajante que lo aleje
de una escena formal
que lo arrastra sin misericordia.
Tibia, tibia alarma
la de la rama corta que cruje
más lejos de la molestia irrisoria,
más cerca del murmullo ameno,
lanzando un mensaje poco predecible.
Cuando esa rama sale de repente
tu ruido mental se desvía sin dudarlo,
busca otro tronco, otro mensaje.
creerte no se desliga
de mi creer en esas
figuras de yeso tocadas
por la voluntad creyente
de otros más fieles.
creerte
cuando estoy en este espacio
tiene ese sonido de campanas
o ese manto sencillo
de tus palabras claras
reforzando otras cosas
que ya dijimos.
creerte es
probar la hostia de tu cuerpo
comulgar con tu susurro
estallar en lo que pone
un lazo flexible sobre ti
y sobre mí.
te creo.
y todos estos versículos te validan.
lo digo en honor a tu nombre.
Cada loco con su tema
y cada tema con su loco:
al final hasta los mocos
construyen coherentes lemas.
Cuando se vuelve a pensar en ello
se evita que los ecos de la mente
sean un envoltorio desechable
y se le da continuidad a un canje
que mastica el centro líquido
de la idea sólida recobrada.
Del dicho al trecho
el trecho es trampa
y el dicho se ensimisma
en explicar los baches.
Todavía guardo la boleta
del pollo que comimos. Todavía todo
huele a fritura, floritura intensa
difícil de igualar, salsa de besos
que cayó al suelo abruptamente
con las arcadas de la traición.
Donde hay ceniza confundiéndose
con el cemento trizado de siglos
el fuego puso lenguas lascivas
invasoras de apoyo camuflado.
El que las avivó sigue con lo suyo
claro que aislado de otros miserables
condenado a no poder encender
otro fuego ni para calentarse.
orlando netti cantaba clásico
es amarte ese es
un cover de un tema en
inglés en este fragmento
de ocio bien establecido
tiendo a pensar
que cuando intentamos
usar las palabras de amor
las precisas
las sin pulir
las retorcidas o las más
obscenas tratamos de sonar
convincentes pero apenas
nos da la mollera
para echar mano
(que no correr mano)
de frases hechas barnizadas ya
robadas de otros poetas cantores
o reversionadores como el de
clásico es amarte lo clásico
suele ser el remedo de intentar amarte.
la mano desgastada
con sus callos y sus ampollas
con sus leves heridas o
sus moretones silvestres
se tiende sudada en lo terrible
de los pasos exigentes o
se cierra en el vacío seco
se llaga en la ausencia
es mordida en lo impaciente
la mano es la huella carnal
de la desesperación.
estoy por dejar que me cruces
la piel en un signo distinto
estoy por deletrearte o desear
que tu silencio sea lo nutricio
lo que me desordene y me ponga
los pies en otra tierra llena
de tu abrazar que ya es la mejor remezcla
de los afectos de toda la vida.
Toqué a tu puerta y me di cuenta
que esa puerta se desplomaba.
Que lo presente era espejismo, utilería
enclenque. Que el vaso de agua huérfano
perdía pureza.
Que eres la capitana
de un relato burdo y predecible.
¿cuándo te vi? ¿cuándo
me fuiste antorcha breve
de lo que era calor provisorio?
¿o eras nota al pie de una
tarima errática?
Ciela literal y metafórica,
cuerpa temblorosa y segura por completo, llenura
de fragmentos que de tanto
derretirse se van haciendo
una masa dura de asumida,
si te vengo a reverenciar, referenciala pintada de
piel libre con estrías honestas es porque puedes
también jugar a ser
infierna rojiza en su punto,
tridente acariciante,
gesto orgásmico que trasciende
en la brevedad del roce. Ciela,
aquí te pinto real y mejor
que el realismo trucho
de otros pobres cuerpos.
Dudo que reaparezca
el espíritu de cruzar
hacia la pastelería o
hacia el local de juguetes
y tarjetas. Pero al menos
cerca de esos lugares perdidos,
frente a un edificio
que no tardará en poblarse,
hay algunos bancos de piedra,
algunos ejes interpósitos
que me ayudarán a destrabar
mis dudas caseras asfixiantes.
Y puede que tras cualquier suspiro
algo de lo que estuvo reaparezca,
miel de cosecha tardía, cruce
que no falsea su olor.
En un repaso breve
y momentáneo
noto que mis uñas no crecen
porque las muerdo a diario
mis canas van de lo blanco
a lo gris invierno
mis legañas resisten
como producto bruto del insomnio
bebo incluso cuando
no tengo sed
olvido las canciones de mi juventud
y recuerdo que mi conciencia
viaja a saltos altera su trama
pasa por bajones ácidos
duda en llegar a la medianía
se tuerce en calambres nunca a medias.
Lo que cae en desgracia no es la gracia
sino la forma de barnizar esa posible gracia:
el pincel aleatorio de tantos días y noches
se gasta, se coloca tieso, mojado por una sangre
morada y adulterada, filtro venido a menos
sin venir a la cita de siempre,
sin extender el esmalte de la vieja gracia.
*Javiera Mena
Ensayo arte error
y otra vez ensayo
y otra vez contorsión de
cierto arte nacido
de un error menos grave
que desliza un rayo o una
paleta de colores imaginable
en tus dedos que me agarran
y parecen más firmes que
los brazos del autómata más
reforzado tu ensayo
es mi acierto recibido el
que yo imaginé cerca de
la lámpara del sueño y
hoy es tu arte mayor tu
abrazo de hoy que permite el
error sonriente el ensayo que
ni Montaigne eso que me haces
es tu destello tu alto arte.
Mmm... si tuviera que hablar
sobre el vapor que ese tren
deja flotando en el aire por un rato
eso sería convocar al paisaje
más etéreo y blanquecino
dominando ese cuadro mañanero.
Pero el vapor que domina
ahora es el de muchos cuerpos
desesperados por subirse a un tren,
el de quienes siguen atados
al reloj envenenado y a quienes
lo alimentan de su propio bolsillo,
el de quienes perdieron el vagón
de lo armónico ilusionado por seguir
el repique de ladrillos y pasto seco,
sacrificio que deja flotando en el aire
por largas horas el vapor oscuro,
el dibujo hostil por
(bastarda) excelencia.
El colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura 1982, tuvo entre sus preocupaciones más allá de su oficio como narrador excepcional, observar el escenario que en esos años ochenta iba gestándose en torno a la energía nuclear, esa amenaza que puso en el imaginario colectivo la imagen del botón que si se apretaba el planeta entero iba a verse perjudicado. Sobre eso dio una conferencia en la ciudad mexicana de Ixtapa, la cual quedó transcrita en una plaquette como EL CATACLISMO DE DAMOCLES (Editorial Oveja Negra, 1986). Quien fue el creador de la notable novela CIEN AÑOS DE SOLEDAD (1967) señalaba allí algo no menor: que se podía ayudar a combatir el hambre y el analfabetismo ocupando una parte de lo que Estados Unidos y la entonces Unión Soviética gastaban en submarinos y en armas. No deja de ser claro don Gabo al decir que la amenaza nuclear colgaba sobre las cabezas como la espada de Damocles, o el cataclismo, como aparece en el título de este breve texto, el cual vale la pena revisar. Dejo este párrafo a manera de muestra: Un gran novelista de nuestro tiempo se preguntó alguna vez si la tierra no será el infierno de otros planetas. Tal vez sea mucho menos: una aldea sin memoria, dejada de la mano de sus dioses en el último suburbio de la gran patria universal. Pero la sospecha creciente de que es el único sitio del sistema solar donde se ha dado la prodigiosa aventura de la vida, nos arrastra sin piedad a una conclusión descorazonadora: la carrera de las armas va en sentido contrario de la inteligencia. Con los bombardeos rusos sobre Ucrania, las palabras de García Márquez deben ser reconsideradas.
Fácil querer que los planetas y las estrellas
se alineen para llegar a conseguir eso.
Fácil se dice pero apenas uno se levanta
y encuentra el desorden en el cuarto
y un enredo de deudas y compromisos
que se parecen al hoyo negro del espacio.
Espaciarse no era llevar un traje blanco con un casco
ni hablar de dar un paso adelante en representación
de su raza. Espaciarse es pisar la tierra firme
sin apuro, buscar el temblor de esos pasos
no siempre hacia adelante, porque retrocesos,
piques o cruces diagonales dan cuenta
de un espacio a manera de república
huidiza que conserva su reloj de arena
aunque los cuadrados infames lo quieran vandalizar.
Lo que se clava
como espina
estaca
clavo lustroso
habrá de dibujar desde el rosal
el muro
la tierra
la piel descorazonada
un cuadro empapado que te cuente
mejor que cualquier verborrea
lo que duele perder
más allá de los líquidos
más acá de los rincones y las confianzas.
el mundo al revés
ya estaba hecho:
pillarlo del derecho
pondría otro por qué,
daría a lo que fue
otro golpe en el pecho,
o detendría el provecho
del mal bufón que no ves.
Las varias esquinas caminadas
y el pasto encontrado empujan
al incierto figurín que soy
por ver si amarro algún relato
una señal convertible
en posibilidad terrestre
más allá del discurso trizado.
1. Princesa Alba- "Te lo prometo" 2. FloyyMenor y Cris MJ- "Gata Only" 3. Vesta Lugg con Loyaltty- "Paracetamol (Pe...