19 mayo, 2017

PUNTEOS, LOOPS Y DEMASES: Chris Cornell said hello 2 Heaven (o cómo se fue otro héroe del grunge)

Lo escuché ayer cuando me levantaba y sintonizaba JUNGLA ROCK & POP. Joce Acuña contaba que Chris Cornell había muerto. Era para no creerlo, pero de verdad así era. Soundgarden venían de hacer un concierto en Detroit que al parecer fue un éxito. Cornell y sus compañeros ya hacían planes, preparando canciones para un nuevo disco que saldría el próximo año. Pero lamentablemente pasó lo que pasó: a Chris lo encontraron en el baño de un hotel con las marcas de haberse ahorcado con una banda elástica para hacer ejercicios. La policía del lugar concluiría que el hombre cometió suicidio. Su esposa Vicky luego contó que Cornell estraba tomando Ativan, un medicamento para la ansiedad muy potente del que se dice provocaría pensamientos paranoicos y alteración del juicio. En lo último hay una respuesta a lo que ocurrió, aunque en verdad nadie se esperaba algo así. Christopher John Boyle, que así se llamaba, nacido en julio de 1964 en Seattle, Washington, fue un personaje excepcional como vocalista, con un registro que se paseaba por los graves y agudos de una manera especial, algo que se comprobó en todas sus apariciones, fuese con Temple of the Dog (banda formada para tributar a Andrew Wood, malogrado cantante de Mother Love Bone, en la que figuraban varios de los mismos hombres que han militado en Pearl Jam), Audioslave (donde hizo buenas migas con Tom Morello, guitarra de Rage Against the Machine), en sus álbumes solistas o en la banda donde se hizo conocido para todo el orbe, unos Soundgarden formados a finales de los ochenta que eran una de las bandas más metalizadas del movimiento grunge (lo mismo se puede decir de Alice in Chains), una escuadra empeñada en mostrar una cara intensa, pesadísima, siempre con las habilidades líricas de Chris presentes, inclinándose un poco más por la sicodelia en sus entregas posteriores como el excepcional álbum SUPERUNKNOWN (A&M, 1994), disco que servidor tiene en un cassette copiado. El grunge pierde a otro de sus héroes. Cornell se juntará en el cielo del que hablaba en uno de sus temas con Temple of the Dog con otros próceres: Kurt Cobain, Shannon Hoon, Layne Stayley, Scott Weiland... Entre nosotros, gracias a Dios, todavía tenemos a Mark Lanegan y Eddie Vedder, y esperamos que no decidan otra cosa. Ayer llovió de una manera abundante y llorosa, como si nuestro cielo llorara que Cornell se fue. No es una idiotez pensar eso. Como tampoco lo es rendirle tributo a un personaje que había sido destacado como un gran vocalista en varias listas como las de MTV o la Rolling Stone. GRACIAS POR TODO, AMIGAZO CHRIS.

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