25 junio, 2015

LA COPA EN SU CASA: premio a la insistencia y el buen fútbol, castigo al pragmatismo y la agresividad (con dedito de propina)


CHILE 1
URUGUAY 0
Estadio Nacional, miércoles 24 de junio
gol: Mauricio Isla

Lo de anoche se anunciaba como una final anticipada, una prueba de fuego para la Roja de Jorge Luis Sampaoli que nos indicaría si tenemos fútbol para seguir avanzando. Uruguay se paró interpretando un libreto conocido: defender de manera férrea, buscar el contragolpe y aplicar pierna fuerte. La escuadra de Oscar Washington Tabárez nos tuvo de los pelos en el grueso del minutaje, con la pura cara de mantener el 0 para llegar a los penales si era necesario en el segundo tiempo. ¿Que acaso iban a dejarnos traumatizados igual que Brasil en el Mundial? No, no, no... Chile buscó una y otra vez traspasar la portería de Muslera, hasta que lo consiguió a los 36 minutos del segundo tiempo con una anotación de Isla, una jugada donde Jorge Valdivia la había tocado antes y Mauricio Pinilla (quien entró por un Eduardo Vargas irregular) hizo de pantalla, da lo mismo si consciente o inconscientemente, distrayendo al portero charrúa mientras esperaba meter la cabeza si llegaba más arriba ese balón. Así clasificamos a semifinales como no lo hacíamos desde Paraguay 99. ¿Y Alexis Sánchez? El Niño Maravilla no rindió lo suficiente, pero fue bien autocrítico, contando al final del partido que sus propios compañeros le preguntaban algo así como, cito textual: ¿Qué te pasa, cabro culiao? A propósito de malas palabras y otras chanchadas, lo de Gonzalo Jara dio la vuelta al mundo: en un instante le metió un señor dedito en el trasero a Edinson Cavani, acción que pasó inadvertida para el árbitro Sandro Ricci. El propio Cavani fue expulsado a los 17´ de la segunda parte, y Fucile también recibió roja en los minutos finales, momentos en que la garra charrúa se volvió la típica actitud matonesca de querer agarrarse a combos con los chilenos, algo que es tan feo como la acción innecesaria de un Jarita que dio lo mejor de sí. El premio a la búsqueda constante del gol para Chile, con Isla jugando el partido de su vida, dejando de lado la mala fortuna en el Queens Park Rangers inglés. El castigo a la cerrazón defensiva y la agresividad uruguayas, algo que todavía le duele hasta al propio Tabárez, quien sigue reclamando. Allá él. Nosotros estamos felices porque seguimos en carrera en nuestra Copa América, y esperamos al ganador entre Perú y Bolivia, juego que se viene en un rato más, desde el Germán Becker de Temuco. Los gallitos que le salían a Claudio Palma en la transmisión de Canal 13 se justifican por completo.

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