16 junio, 2015

LA COPA EN SU CASA: no basta


CHILE 3
MÉXICO 3
Estadio Nacional, lunes 15 de junio
goles: Arturo Vidal (2­ -1 penal-), Eduardo Vargas

El título de este nuevo informe sobre la Roja como anfitriona en la Copa América no tiene tanto que ver con el clásico del llanero Franco de Vita (¿o tal vez sí?). Lo pongo porque en la portada de La Tercera hoy martes se dice que no basta con Vidal para tumbar a México. Es que la selección azteca, la cual trajo a su formación alternativa considerando que los más importantes se guardan para la Copa de Oro de la CONCACAF, le dio mucho trabajo a la chilensis, con un Piojo Herrera en la banca que supo parar a sus hombres, con un desempeño defensivo sólido en sus mejores instantes y dos delanteros como Vuoso y Jiménez, los autores de los tres goles mexicas, balones que dolían, más que nada el primero de Vuoso y el que convirtió su compañero, momentos en que Chile estuvo abajo en el marcador (1-0 y 2-1 respectivamente). Y si ellos andaban claritos, Chile nuevamente mostró irregularidades, principalmente ese caos en el mediocampo, ese no saber a qué mierda jugamos que se lo debemos a Jorge Sampaoli. Un desorden que no andaba lejos de aquel partido con Holanda en el Mundial del año pasado. Un cuadro general propicio para los nervios, demasiado tenso, pero que al menos dejó buenos momentos gracias a Vidal, quien convirtió de cabeza a los 22 minutos del primer tiempo y de penal a los 9 del segundo; el último quedó en las estadísticas como el gol 1.000 en la historia de la Selección Nacional. También Vargas tuvo su cabezazo ganador, a los 42´. En otras versiones de Copa América México nos ha complicado las cosas, si pensamos por ejemplo en la de Paraguay en 1999 donde nos vencieron en el primer encuentro y en el juego por el tercer lugar. Por lo tanto no me extraña que los dirigidos de Herrera nos hayan dejado sin poder sumar de a tres. Tras este enfrentamiento nos queda más encima el sabor amargo de dos jugadas mal anuladas por off-side, dos goles de Jorge Valdivia y Alexis Sánchez que habrían hecho la diferencia. Mas no desconozcamos que hubo un saborcillo dulce en la cancha, cuando el arquero Claudio Bravo hablaba con sus muchachos para avanzar en la dirección mejor. Porque Sampaoli es un imbécil que no entiende nada. El Capitán Bravo es quien debe llevarnos a la gloria. Nos espera Bolivia el viernes, y tenemos que estar claritos. Si el bufón calvo de la banca sigue con sus bufonadas irritantes, allá él. Cuando quedemos fuera el rosario de chuchadas de una nación entera lo recibirá él y allí, tal como en la canción, se le subirán los colores al rostro y se tendrá que ir cagando.

No hay comentarios: