14 enero, 2015

INFOLIOS DE ESTE TIEMPO Y OTROS: lecciones de radio con el Profesor Gutiérrez

Enrique Gutiérrez Aicardi es un periodista muy experimentado, alguien que trabajó en el histórico diario Clarín local y en Radio Corporación durante la época de la Unidad Popular, y más tarde fue uno de los fundadores del diario mexicano La Jornada, corresponsal de Radio Australia y gerente de la oficina chilena de United Press International (UPI), además de ejercer como profesor de periodismo y de radio. Considerando ese currículum, este hombre decidió traspasar sus conocimientos en un libro como LA RADIO, ESA VIEJA DAMA DE COMPAÑÍA. UN MANUAL PARA NO INICIADOS (Emege Comunicaciones, Colección Experiencia y Saber, 1998). En un centenar de páginas y poco más, don Enrique nos explica cómo funciona la radio, profundiza sobre las clases de emisoras y los tipos de programas que pueden existir en ellas, indicando aquellos elementos claves a la hora de elaborar un espacio. Lo último se da mayormente en el segundo capítulo, que nos muestra cómo se elaboran los noticieros, momento en el que uno mismo se acuerda fácil de EL DIARIO DE COOPERATIVA en la vertiente más seria, y del viejo Radiocrónica que hacía la dupla Sapag/Pesce en Radio Colo Colo por el lado más divertido. En la tarea de ponerle nombre a un programa, Gutiérrez Aicardi señala que la gracia del mismo puede ser también la clave de su éxito o fracaso, y pone a LA HORA DEL TACO (Universo) y EL CHACOTERO SENTIMENTAL (en Rock & Pop durante su primera etapa, actualmente en Corazón) como ejemplos. Pero aunque este librito tenga el frío rótulo de manual, no se queda atrás en ofrecer datos importantes. Al comienzo, el autor cuenta que en 1960 hubo voces gritando que la radio iba a morir pronto pues la televisión comenzaba a ganar terreno en el planeta, sin embargo tales profecías se fueron al carajo tiempo después: la cantidad de radioemisoras había aumentado. Varias páginas más tarde apela a su propia experiencia, hablando de cuando estuvo en Radio Corporación, emisora partidaria de Salvador Allende que el mismísimo 11 de septiembre de 1973, horas antes que La Moneda quedara hecha pedazos, fue bombardeada por los militares, siendo ese según Enrique el mejor homenaje a su éxito; tras el Golpe de Estado fue reconvertida en Radio Nacional de Chile (sí, la misma que mantuvo a posteriori el espacio deportivo Más Deporte, donde comenzó a hacerse popular en los 90 Eduardo Bonvallet). En el "Epílogo feliz" señala: Algunos dicen que será posible miles y miles de emisoras en un reducido espacio geográfico. Tal vez la verdad es que sólo nos resta esperar. Tales palabras se pueden tomar como la profecía tácita de lo que hoy son las radios virtuales, la internet complementando al espectro radial tradicional. Sí, ese espíritu de la radio del que cantaban Rush no ha muerto a pesar de los tejemanejes comerciales, a pesar de los Prisa, Clear Channel y otros consorcios, a pesar de cada tontera (no me hablen de Paul Hip y la que le besó el culo para ir al Mysteryland...). Una breve lección de radio del Profesor Gutiérrez que tiene su valor.

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