Acá le damos cuerda hoy a la revisión de dos momentos particulares en el rock chileno de los ochentas. Hace 21 lustros que se publicaron los debuts de
Upa! y
Electrodomésticos, y justo el año pasado tuvieron ambos una reedición especial que el diario
La Tercera ofreció como parte de una colección.
Pablo Ugarte, Sebastián Piga, Mario Planet y
Octavio Bascuñán dejaron en
UPA! (EMI, 1986) rastro de su empatía musical con matices, más la referencia al momento político de este país; en la carátula de esa tirada inicial se apunta que el álbum se grabó en condiciones difíciles, apremiados para no toparse con la hora del
toque de queda. Ugarte lo canta en
"La nada", ese aparente no existir mientras se camina, o más allá, como
"Pasajeros del último Metro", post punk cercano a los primeros
The Cure. Inspirado también resulta el sencillo mensaje de
"Las masas son gente", a ritmo de reggae, mismo tratamiento que recibe
"África". Planet ilustra un amorío violento vía
"Rock de París", graciosamente.
"Quizás 2000" es el número esperanzador. Para inolvidables: la sensual
"Cuando vuelvas" y
"La bamba", reinterpretación de un clásico popular, que puede provocar sonrisas hoy por su aspecto punk funk (ese saxo a lo
James Chance...) Upa! reaparecen de tanto en tanto para tocar en vivo y refrescar su repertorio, pero creo que no sería necesario que vuelvan a publicar material inédito; a fines de los noventa lo intentaron la última vez.
Electrodomésticos fueron los menos fáciles del lote ochentero nacional; una jugada de riesgo para su sello.
Carlos Cabezas, Silvio Paredes y
Ernesto Medina se unieron para experimentar con guitarra eléctrica, bajo y sintetizadores, más el uso de samplers. El referente más cercano a ellos es, sin duda,
MY LIFE IN THE BUSH OF GHOSTS (1981), colaboración entre
David Byrne y
Brian Eno que también se reeditó en
2006.
¡VIVA CHILE! (EMI, 1986), desde ese título, se vale de elementos que tenían (y aún tienen) que ver con esta tierra: las predicciones de
Yolanda Sultana, rayana en el delirio y proclamando que el futuro de Chile está en el mar,
porque es tan barato el pescao y no lo sabimos utilizar (sic); las prédicas de
Jimmy Swaggart, telepredicador yanqui, difundido acá por
TVN, que al final fuese descubierto con drogas, putas y alcohol
("No estás viviendo bien"); y otro yanqui, anónimo, que intenta decir
"Sirváse una empanadita" (resic) y quiere ir a ver señoritas en bikini. El single promocional fue
"Yo la quería", confesión de un hombre que, borracho, mata a su mujer; ¿les suena conocido eso? Tan siniestro aquello como la atmósfera de
"Cariño malo", que no es el bolero conocido.
"Gritzko el gitano", de rítmica post punk y riff guitarrero preciso, acaba con una narración digna de
Carlos Pinto. La dureza de
Hitler se descontextualiza hasta no espantar en
"Andy Panda va a Alemania". Insisto, esto suena fresco todavía, y me consta que para Cabezas y para el resto también. Tras el debut habían editado
CARRERA DE ÉXITOS (1987), para luego seguir por otros rumbos: Carlos como solista y los demás fundando
Los Mismos. En
2004 se reunieron para facturar
LA NUEVA CANCIÓN CHILENA, que de lo anterior sólo mantuvo la lírica crispada de su líder, al servicio del formato canción (recuerden
"Has sabido sufrir").