26 junio, 2017

INFOLIOS DE ESTE TIEMPO Y OTROS: la balsa virtual de Yoani Sánchez

Recuerdo cuando Fabrizio Copano, en los tiempos donde solía compartir una página en la revista Punto Net con su hermano Nicolás (la columna izquierda era del primero, la derecha del otro), decía que el bloguero era un personaje que andaba en busca de afecto, hablara de sus calzoncillos, Maradona o Holden, o algo así. Al codirector de PRUEBA DE ACTITUD (2016) le encuentro razón, pero también se capta que la necesidad de mantener una bitácora virtual puede pasar por tener ganas de dar testimonio acerca de una dura realidad, como ocurre con quien protagoniza esta reseña.

La cubana Yoani Sánchez creció viendo a su padre manejar trenes y/o repararlos, cumplió con sus deberes escolares y llegó a la universidad, sacando el título de filóloga ya entrado el siglo XXI. En 2002 intentó marcharse a Suiza para buscar nuevas oportunidades, pero dos años más tarde dio pie atrás y regresó a Cuba, dedicándose a fundar una revista de reflexión y debate y trabajar en el portal Desde Cuba. El manejo de Yoani con los computadores es algo que le viene desde mediados de los noventa, cuando aprendió por cuenta propia a armar aparatos; cosas de ser hija de un maquinista. Por lo tanto, su llegada a la blogósfera se dio como un paso natural, en medio de una isla que no ha convivido muy fluidamente con la tecnología. La base de los primeros textos posteados estuvo en una vieja laptop comprada a alguien que necesitaba un motor para un Chevrolet. Sin tener las mínimas nociones de redacción periodística, Yoani se lanzó de una a su mayor jugada, la que le ha permitido tener una visibilidad inesperada en medio de una tierra donde persiste el temor a expresar lo que uno realmente piensa, todo eso por culpa de un régimen socialista que se ha perpetuado por mucho tiempo, desde que Fidel Castro derrocó a Fulgencio Batista a fines de los 50, y la Revolución se expandiera como una realidad que con el paso de los años ha mostrado su cara más dictatorial, llena de normas represivas rayanas en lo absurdo. Desde 2007, Generación Y le ha dado al resto del mundo una ventana clara para tratar de comprender la situación del pueblo cubano, con un lenguaje nada de camuflado. Al poco tiempo de generar cada posteo, vinieron los reconocimientos internacionales: en 2008 se le otorgó el Premio Ortega y Gasset de periodismo digital, distinción de origen español, además de ser destacada en la revista norteamericana Time como una persona influyente. Ante todo eso, el propio Fidel manifestó que el hecho de premiar a Yoani es algo que propicia el imperialismo para mover las aguas de su molino, y que a ella la envían para hacer prensa neocolonial. Lo cual sin duda le resbala. Aunque su blog fue bloqueado al interior de Cuba durante un tiempo, ella no se ha detenido un ápice para seguir aportando con su mirada tan particular que no camina tan sola, si advertimos que otros compatriotas han tomado ese camino en la blogósfera, tal es el caso de Claudia Cadelo, Lía Villares, Miriam Celaya y Reinaldo Escobar, este último pareja de Yoani. Los primeros pasos de Generación Y (entre aquel 2007 y 2009) están plasmados, para nuestra fortuna, en un libro como CUBA LIBRE (Debate, 2010), donde cada posteo es revalidado como material perdurable que sirve para desmitificar todo aquello que nos han pintado sobre el proceso en la isla, aunque a ciertos personajes de izquierda les moleste y tengan ganas de putearla. Dejémonos de patrañas y atrevámonos a ver que tanto discurso o no discurso (Raúl Castro, a diferencia de su hermano, no es tan bueno para hablar) vuelve borroso el panorama, y qué más quisiéramos que Cuba tuviera más libertad en todo sentido. Actualmente Yoani dirige el diario digital 14ymedio y sigue con Generación Y, además de redactar columnas para el diario español El País. Agradezco profundamente tener contacto con la balsa virtual (así llama a su blog) de esta mujer valiente. Lo digo desde mi posición de bloguero ecléctico.

www.14ymedio.com/blogs/generacion_y/

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