No vamos a ocultar la inquietud. Alfredo Lewin está apareciendo menos por los aires de Sonar FM. NEO, la tribuna para el rock del nuevo milenio, lo tomó Pancho Reinoso (a él lo veo mejor hablando de Kiss, Bon Jovi o Bad Religion que de Bully, Fontaines D.C. o Nothing). Y el RADIOTRANSMISOR (lunes a viernes 18:00) modificó su horario, presentando una versión de una sola hora que aprieta más los contenidos precisos. Secciones como Pasó Hoy o Cable a Tierra se encargan de la actualidad musical, Time Flies (gran detalle el de usar como cortina "Beth" de los mencionados Kiss) de las efemérides, Qué Fue De indaga en la vida posterior al éxito masivo de bandas y personajes por separado, Sonar Stage de los grandes conciertos de la historia... Y de la versión anterior que duraba dos horas queda El Amplificador, la invitación para que los auditores respondan en RRSS la pregunta del día. Alfredo sigue teniendo peso y consistencia, pero una hora pelada es algo insuficiente, más encima la aparición de algún componente del SONAR GLOBAL aburre, ya que con las pésimas noticias de estos tiempos la paciencia se pierde rápido, y no necesariamente uno va a querer tragarse esa entrega informativa posterior. El ex cantante de Diva me respondía en Twitter que igual planea crear al margen de la 105.3 un espacio complementario. Sí, allí lo sigo, pero también valdría la pena que DISCOGRAFÍA SONAR vuelva a estar en la señal FM, y no sólo en el Instagram de la emisora que controla RDF (propiedad de Canal 13).
Recientemente una marca de cerveza como Báltica ha llevado a cabo una campaña en la que se despide de su etapa usando mujeres provocativas en sus comerciales, apuntando al cambio cultural, a ver que una mujer no es un objeto de usar y tirar. Al principio sonaba algo forzada la cosa, pero se refuerza todo con una iniciativa que vale la pena revisar, donde se promociona a nuevas voces de la música urbana cuyas canciones abordan esos temas. Así han aparecido Akatumamy, Tomasydas, Joqerr, Amikiraa y la muchacha de la que hablaremos hoy, Cheskv Liz. Pongan atención a su tema "Yo puedo", donde enfrenta a quienes le dicen le impiden ir hacia adelante con sus ideas y sus movimientos. Esta chica pasa del hip hop reflexivo al reguetón, en una dinámica que Bad Bunny ha solidificado, uniendo dos pedazos aparentemente distintos en un tramo corto que vale la pena. Hay futuro en estas calles inclusivas. Y todos se merecen caminar por ellas.
Major Lazer siguen aportando ritmo, color y diversión. Tras esa "Pra te machucar" con Ludmilla como voz protagónica, el grupo de Diplo ofrece un sencillo cantado por Guaynaa, un personaje que tal como Pitbull en la década pasada se pasea haciendo colaboraciones con quien se le cruce. Así ha hecho buenas migas con Mala Rodríguez, Mariah Angeliq, Sebastián Yatra o con voces chilenas como las de Mon Laferte (en "Plata ta tá") o Camila Moreno (la reversión de "Es real"). Este Guaynabichi coloca sus rimas ingeniosas que se parecen a las de Residente, y arranca muchas risas. "Diplomático" apunta sus flechas perreables con el mismo vigor que muestra su novia Lele Pons en aquel "Bubble gum" con Yandel. Aunque el mundo todavía está sufriendo y encomendándose a las santas vacunas, acá el Alcalde Láser y Guaynaa inyectan su vibra especial.
/punk chileforniano/ Ese punk rock melódico que en tierras gringas, o californianas para más señas, han sabido capitalizar The Offspring, Green Day o Rancid, ha calado hondo en Chile. Recordar a Gufi, Sin Perdón o Tronic basta para considerar aquello. Y a la hora de enfrentarse al EP de Twister!, banda oriunda de Peñalolén, uno siente que la sombra de quienes popularizaron "Combo final" está presente por completo, cubriendo pero sin saturar, y con el añadido de unas canciones donde las referencias al estallido social, a las cuñas provocadoras de Piñera, al pacto que dio origen al Plebiscito de 2020, cumplen con pintar un cuadro a escala de momento, donde la traca más destacable es "Leviatán". Twister! planean sacar más adelante un álbum cuyo título tentativo sería Wololo.
En la lista de las 100 mejores canciones de solistas femeninas en este siglo o lo que va de él, posteada el lunes pasado en este mismo blog, Bebe Rexha figuraba con la muy pegajosa "I got you". Y lo cierto es que la rubia sigue trabajando lo suyo con un esmero encantador. Sin contar su lucha contra los diseñadores que han rechazado vestirla en galas por ser "muy gorda" (pobres idiotas), y su apoyo al aborto con un lema como "mi vagina, mi decisión", ella no quiere que la olviden tan fácil. Y en estos días ha lanzado "Sacrifice", un singlazo de marchamo 90´s house exquisito que tiene como complemento un video dirigido por Christian Breslauer, donde ella es una vampiresa que mata a un doctor, se bebe su sangre y las muestras de otros pacientes del hospital como si fueran cortitos de Mistral Nobel Fire. La parte de la discoteca donde llueve sangre es mi favorita, que conste. Esta Bebe(cita) Rexha le inyecta la dosis al que se cruce y la oiga, aunque unos cuantos ya quisieran que los muerda. Y uno que pensaba que el traje con cadenas de Rock In Rio era lo más siniestro que podía mostrar...
A días de la última conmemoración del #8M, da vueltas la idea de la sororidad, pero puesta en práctica en lo musical. Lo digo aunque en rigor estricto el tema que comento ahora se lanzó la semana pasada: "Nobody loves me", interpretado por Winona Oak, jovencita nacida en la isla sueca de Sollerön. En dos minutos y medio encarna a alguien que tiene que juntarse con gente que no le agrada y enfrentar ciertas mareas químicas, todo en un celofán de pop electrónico que no anda lejos de Lorde o Billie Eilish. Y la sororidad entra a cristalizarse con la ayuda de otro talento emergente del que ya hemos hablado muy bien: la galesa Elio, quien en el video le contesta por el teléfono. Tras regrabar "Charger" con Charli XCX, esa rubia no va a querer parar de dar señales luminosas. Importante es decir que Winona Oak ya tiene un par de epés por Atlantic, lanzados el año pasado. Síganle la pista.