13 septiembre, 2016

PUNTEOS, LOOPS Y DEMASES: dando la pelea como siempre


WEICHAFE
Mundo Hostil
(Charco/Plaza Independencia, 2016)

/ROCK/ A diez años de su última entrega oficial, HARTO DE TODO (2006), y tras romper un período que iba de 2009 a 2014 en el cual Angelo Pierattini sacó lustre a su material solista, Weichafe confirma su vuelta con todo el arrastre que se le exige, editando un disco que cuenta con la producción del mexicano Paco Ayala, integrante de Molotov, más la participación especial de una figuraza argentina como Ricardo Mollo (Sumo, Divididos). Los apuntes previos a MUNDO HOSTIL se encontraban en el EP La Luz de un Guerrero, editado el año pasado. La única variación en esta formación actual corresponde a la batería, puesto en el que estuvo Mauricio Hidalgo, quien es reemplazado por Roberto Flako Ugarte.

Quizás Weichafe no sean una banda de alcance masivo dentro de nuestro rock (en tiempos reggaetoneros o dados a la cacareada EDM ya no vamos a exigir que tales o cuales sean como Los Tres u otras bandas de los 80 y 90), pero tienen una fanaticada fiel que en esta vuelta al formato largo podría crecer un poco más. Sería el premio justo para un álbum que en sus 12 pistas refleja un Chile y a la larga un mundo (ya saben lo que decía Tolstoi sobre describir la aldea) efectivamente dados a la hostilidad, un terreno en el que para sobrevivir hay que tomar impulso y tratar de ser lo más lúcido y decidido posible, un lugar en el que todo está salpicado de un caos doloroso, incluso lo que circula por la web. El registro melodioso de Pierattini y el vozarrón metalizado de Marcelo Da Venezia siguen allí para contarnos de buena fuente lo que pasa. Los momentos más altos de MUNDO HOSTIL están en cosas como la inicial "SW (Soy Weichafe)"; la incisiva "No tienes poder"; el aguante épico de "La fuerza viene de la tierra" y "Fe maldita" (cierre en el que interviene el propio Paco Ayala); la hondura emotiva de "Alcatraz", "No dispares" (plegaria a un carabinero para que no reprima que incluye a Mollo cantando con Angelo) y "Bella herida"; y un par de ejercicios en la modalidad spoken word: "Me cambiaron todo", con doña Bélgica Castro poniendo su voz sobre un colchón de teclados; y "Me estai hueviando", que incluye a Walter Contreras lanzando un manifiesto durísimo en el que se apunta no con el dedo sino con las dos manos a la política, el empresariado, la televisión, los diarios y las mierdas redes sociales, un llamado a levantarse y saber que la historia se escribe en la calle, tema que agrega al principio una cuña de Don Francisco (¿sabrá el señor Kreutzberger que lo samplean acá? Si es así dudo que inviten a la banda a la próxima Teletón...). Weichafe sigue dando la pelea como siempre, y además preparan su establecimiento en México para los meses que siguen, algo que sin duda les dará un vuelo mayor. El que todo guerrero necesita para no estancarse.

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