15 junio, 2016

PUNTEOS, LOOPS Y DEMASES: camino minimalista


RIHANNA
Anti
(Westbury Road/Roc Nation, 2016)

/R&B POP/ Cerca de cuatro años se tomó la barbadense Robyn Rihanna Fenty para preparar un disco que viene a suceder al UNAPOLOGETIC (2012), producción que es la primera que saca tras terminar contrato con la casa Def Jam y unirse a Roc Nation, el label de su amigo Jay-Z. No era muy usual que ella demorara tanto en regresar con otro álbum, si consideramos que varias veces entregó uno al año, como pasó con la saga de RATED R (2009), LOUD (2010), TALK THAT TALK (2011) y el ya mencionado UNAPOLOGETIC.

Lo que abunda en este ANTI es el deseo de ahondar en un camino más minimalista que ya se apuntaba en el anterior LP, descartando toda tentativa movida archiconocida. Durante 2015 RiRi fue mostrando algunos sencillos como "Bitch better have my money", "American oxygen" o "FourFiveSeconds" (donde la acompañaron Kanye West y Paul McCartney), canciones que finalmente se quedaron fuera de este nuevo álbum, medida radical como ella sola que no impide acercarse a esta nueva colección con entusiasmo. Rihanna asume la producción ejecutiva y la coautoría del grueso de las canciones, tomando las riendas como nunca lo había hecho. Los colores que resuenan aquí son de una exquisitez especial, sorprendiendo minuto a minuto sin sobrantes. "Consideration" es la primera traca, cargada de aire dub. Luego viene la breve "James Joint" que desde su título se planta como un momento canábico con notas de teclado bellas. "Kiss it better" queda como un baladón de estructura poderosa, incluyendo un solo de guitarra preciso. "Work" es uno de los momentos de mayor tensión sexual, perla de toque dancehall con la complicidad de Drake, tremendamente pegote. El mismo sabor cachondo se experimenta vía "Yeah, I said it". "Woo" se afirma gracias a una base más bien machacante. Otra jugada valiosa viene cuando Rihanna hace "Same ol´ mistakes", que es una versión para un tema de Tame Impala que originalmente se llamaba "New person, same old mistakes", cubierta por una capa atmosférica que le permite brillar. Más encanto hay en la fase final y sus momentos intimistas como la guitarreada "Never ending", la pianística "Close to you" y esos giros retro presentes en "Love on the brain" y "Higher". "Desperado" y "Needed me" también aportan frescura al cuadro que en la edición de lujo se aumenta con los temas "Goodnight Gotham", "Pose" y "Sex with me". Rihanna ha logrado reinventarse sin dejar de encantar, buscando contrapuntos y sombras que la hacen salir airosa.

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