Durante la mañanita encuentro una botella. Por momentos pienso que es el truco imbécil del que mea y la lanza. No pues: la susodicha tenía ginger ale. ¿Cómo fue a parar? Tal vez la olvidaron. Tal vez uno se la quería tirar a otro en venganza. Hace segundos ese líquido está en mi estómago. Ñam.
1 comentario:
Oh! te gusta Javiera Mena!
Qué notable.
Yo hace poco la conocí. Reconozco que más por flojera que cualquier otra cosa, no me había dado el tiempo de oirla y cuando lo hice, la encontré notable.
Me sorprende de tema en tema y eso que suena parecido y conserva una línea más o menos reconocible.
Seguimos en contacto.
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