En un balcón cercano vi a una niña disparando burbujas. Algunas la alcancé con la punta de mi escobillón, en señal de combate positivo. Yo no las odio. Parte de su ciclo común es desaparecer. Son frágiles. Y uno puede serlo más.
Sólo por ahora me fortalezco.
Mañana tal vez me haga mierda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario