caminar con las tetas viéndose radiantes
desde un bretel lujoso
le da a ella
la mística que necesita.
la que necesito yo se relaciona
con mirárselas sin decir
nada
y sentir que eso es una epifanía.
cuando ya no está en la ruta
y pasó al motel más próximo
esa mística
será de cualquiera.
lo que es yo
la termino buscando en dioses
inenarrables
mientras leo el diario.
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